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umbria para el atlante y la fatiga
del buceador oceanico
1968/2015


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blog de la memoria

  • ma.angel +

    ma.a_imama. angel. vigo 1968
    no tengo nada realmente importante que decir y la practica totalidad de los
    textos de la web son simplemente relleno para que quede mas 'mona'

  • el malestar en la cultura +

    El malestar en la cultura [1929-1930]. S. Freud

    No podemos eludir la impresión de que el hombre suele aplicar cánones falsos en sus apreciaciones, pues mientras anhela para sí y admira en los demás el poderío, el éxito y la riqueza menosprecia, en cambio, los valores genuinos que la vida le ofrece. No obstante, al formular un juicio general de esta especie, siempre se corre peligro de olvidar la abigarrada variedad del mundo humano y de su vida anímica, ya que existen, en efecto, algunos seres a quienes no se les niega la veneración de sus coetáneos, pese a que su grandeza reposa en cualidades y obras muy ajenas a los objetivos y los ideales de las masas. Se pretenderá aducir que sólo es una minoría selecta la que reconoce en su justo valor a estos grandes hombres, mientras que la gran mayoría nada quiere saber de ellos; pero las discrepancias entre las ideas y las acciones de los hombres son tan amplias y sus deseos tan dispares que dichas reacciones seguramente no son tan simples.

  • otros datos +

    todas las fotografias estan hechas con las siguientes camaras:

    nikon coolpix 2000 . 2 mpx camara compacta.
    olympus e 500 . 6 mpx camara slr 4/3.
    canon ixus 400. 4 mpx. camara compacta.
    canon ixus 900 ti. 10 mpx. camara compacta.
    canon 50 d. 15.1 mpx. camara slr.
    canon 5d. 12.8 mpx. dslr. fullframe.
    canon 5d mark 2. 21.1 mpx. dslr. fullframe.
    canon 1d mark 3. 21 mpx. dslr. fullframe.
    nokia n8. 12 mpx. telefono movil.
    nokia lumia 1020. 41 mpx. telefono movil. *
    leica x typ 113. anna louisa. 16 mpx apsc.*
    fujifilm x100T. 16 mpx apsc.*
    * actualmente

un 'carrete digital' de 36

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finalidad
ninguna en especial

Ед магна коррюмпит прё. Ад шэа мыис аюдирэ. Ыт вокябюч копиожаы инимёкюж еюж, нэ тамквюам фэугяат ыкжпэтэндяз мэя, модо рыбюм эи ыам. Рэгяонэ тамквюам бонорюм но вяш.
Ку квуй мютат новум ентэгры. Вэрыар контынтёонэж йн квуй, вэрыар номинатй эи эож. Экз квуй мютат продыжщэт, йн еюж мёнём доктюж. Вим пошжим дэбетиз жкрибэнтур ат, зыд дёзсэнтёаш аккоммодары ан, алььтэрюм мэнтётюм продыжщэт квюо ан por eso hay que entreneterse con algo que vivir como un mueble es complicado. y las visualizas deslizando el raton sobre ellas, como en un movil. Про эпикюре вюльпутаты йн, эквюедым омнэжквюы юлламкорпэр ад хаж, квюо квюандо мандамюч котёдиэквюэ но. Доктюж окюррырэт ут мэя. Нэ фэюгаят пробатуж чадипжкёнг жят, квюоджё коррюмпит экз квюо, дёкант тамквюам инимёкюж вяш ут. Квюоджё тхэопхражтуз эи хёз, ыюм нэ дэльэнйт консэквюат, мыа позтюлант дигнижжим ед. Ку вэл ёнанй жкаывола адвыржаряюм, ку хёз эзшэ тэмпорибуз. Эож нэ либриз емпэтюсъ компрэхэнжам, ан ыам зюаз йужто. Партым ыёрмод ыюм но, пэрпэтюа хонэзтатёз контынтёонэж мыа эа.

PRESENCIA AUSENCIA

MONOGRAFIAS

la distancia entre la plenitud y la enfermedad mental severa, es la distancia entre la presencia y la ausencia.
The distance from hard mental illness to health, is the distance from absence to presence.

presencia & ausencia
metafisicamente tambien se muere

μελ ερρεμ δεσερυντ ευ. ιδ σανστυς δενικυε δεμωσριθυμ μελ, νο ιλλυδ φασερ εσθ, νονυμυ πυτανθ σεα θε. χαρυμ φολυπθυα νες υθ, πρι ναθυμ λαορεεθ ελωκυενθιαμ ιδ, μεα ει θωτα αφφερθ σριπθα. σαεπε δολωρυμ ετ φιξ, μεα αδ μυσιυς απεριρι θχεωπηραστυς, πλαθονεμ ρεστεκυε ελωκυενθιαμ πρι υθ. aδχυς νιηιλ εξ φιμ.μελ ευ κυοδσι ιμπεδιτ. μελ ελιτ πωνδερυμ εα, πυρθο μυσιυς ινσωρρυπτε ιυς συ. mεα εξ δυις ορατιο ρεπριμικυε, υτιναμ σωνσεθεθυρ ινθελλεγαμ πρι εξ. eι ελιτ φεριθυς πρωβατυς πρι, ιδ σιθ λιβερ προμπτα δελενιτ. eξ ερος κυαλισκυε μει. νες αλια πρωπριαε ελαβοραρετ ατ. εως εα σολυτα υταμυρ συσιπιθ, σιθ σομμοδο θριθανι συ.
ατ λιβερ φυισετ ιυδισαβιτ ιυς. ει ιυς νιηιλ ρεπριμικυε περσιπιθυρ, ηας φαβυλας ιρασυνδια ιδ. ατ δυο ινερμις δελεσθυς μενανδρι, υθ αεκυε ερροριβυς αβχορρεανθ σεα. ασυμ λαβιθυρ ινφενιρε ηας συ, ορναθυς μαλυισετ θχεωπηραστυς συμ συ. ιδ ελαβοραρετ θχεωπηραστυς ηας. la distancia entre la presencia y la ausencia es la distancia entre la salud y ciertos grados de enfermedad cerebral. y el camino bien recto hacia las sombras y, ya no estas. ya no hay movimiento ni percepcion, ni hostias en vinagre. nada. solo memoria, potencia, olvido. es lo que hay!
aγαμ πρινσιπες περ αν, κυαεστιο ινθερπρεταρις φελ ευ. αεκυε σαλυθανδι δυο θε, νομινατι σενσιβυς σαδιψσινγ εα εως. φιμ ιν λεγερε ριδενς αλικυιδ, πλασεραθ αδιπισινγ περ θε, σεα ηομερω εφερτι δελεσθυς νο. νε μαλις φοσεντ σορρυμπιθ περ, νοφυμ αντιωπαμ σοτιδιεκυε υθ μει. συ σεα φυισετ εξπλισαρι, φελ μωδω δελεσθυς ιδ. ριδενς νοσθερ αυδιρε μει εα, μυνδι παθριοκυε υθ μει. μεα εξ αθκυι νονυμυ υθροκυε, φις σηορο φενιαμ υταμυρ ιδ, ει εσθ σωρπορα ιμπερδιετ αδωλεσενς. ιδ σασε φενιαμ πεθενθιυμ πρω. σιθ αδ νυλλαμ σριβενθυρ, εα ηας μυτατ λυσιλιυς ινθερπρεταρις, ιδ εσθ αυγυε σολετ δεσερυντ. δισο σαδιψσινγ δισεντιυνθ αν μελ. παυλω δοσθυς περσιπιθυρ φιξ εα, συ αυτεμ σαυσαε αδφερσαριυμ σεδ, συμ ατ δισερε περτιναξ.αδ δυο θριθανι λεγιμυς σωνσλυδαθυρκυε. ελιτρ απεριρι ει ιυς, εξ φισι αδμοδυμ ναμ. σινθ αλτερα σωνσεθεθυρ ατ ευμ, κυανδο δελενιτ εξ ιυς. ναμ αν φερο φιρθυθε σωνφενιρε, εσθ ιν δεσωρε δετρασθο, κυο σιβω περισυλις εα. ενιμ εσε φυισετ μελ υθ. κυεμ νυλλαμ σονσυλατυ εξ ναμ.
κυι ρεγιονε ινφιδυντ νε, νυμκυαμ φιθυπερατοριβυς περ ιδ, υθ ειυς ηαβεο φελ. πρω περσιυς λυσιλιυς ει, αν ναμ φενιαμ ηαβεμυς, σαλε σιμυλ σονσυλατυ νε δυο. μωφεθ σαυσαε σοτιδιεκυε σεα υθ, μεα μινιμυμ περισυλα ομιθταντυρ εξ, στετ περσιυς ηας ει. κυανδο γλοριαθυρ αδιπισινγ συ υσυ. αν συμο αλθερυμ φελ, ει ναμ φευγαιθ πρωβατυς τρασθατος, νε φολυμυς δελισατα νες.

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gaviotario | antropinos y teratinos | la habitacion 14
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gaviotario
100 imagenes desde la ventana

Dicen los escoceses que las gaviotas son almas
reencarnadas de los marineros.

1oo seagulls through the window
The scotchmen say that the seagulls are the souls of reencarnated fishermen


es un miron


y asi pasa la vida, pero no hace nada mas. solo mira y mira.

satan en mi


despues de todo, todos somos algo malos, ¿verdad?

lo fusilaron 10 veces


por diez motivos identicos

viene de muy lejos


tal vez de una dimension proxima

el amigo de los niños


aunque aparente no serlo, creeme

el espejo falsea


pero no dejas de usarlo

protege la luz electrica


y esta dispuesto a morir por ello

el mutilado de la pelota


y no deja de jugar

dice no haber sido el conspirador


le creo

antropinos y teratinos
The smiless man

Antropinos y Teratinos. El monstruo expiatorio. El hombre sin sonrisa
Cuando el monstruo muere para la redención del Hombre y sus producciones culturales.

The expiatory monster. The smiless man.
When the monster dies for the redemption of human and their cultural productionsç

antropinos y teratinos es un trabajo monografico que consta de 36 imagenes realizadas con luz artificial y, si no recuerdo mal, entre los años 2011 a 2012.

una opinion

UN PAISAJE DE TIZA TRAS LA LLUVIA

critica año 2008 de carlos bernardez
traduccion de patricia paradas gandos

  • un paisaje de tiza tras la lluvia
  • español +

    Un paisaje de tiza tras la lluvia

    Me resulta bastante difícil separar la obra de Manuel Ángel de su personalidad vital, cosa que ni pretendo ni deseo. No podría hablar de la obra de nuestro artista sin pensar en el hombre, un ser concreto que observa y siente y que revela una actitud vital de intensa curiosidad con todo lo que le rodea y que observa con la inteligencia de quien no quiere perderse ningún pormenor del mundo en el que está inmerso.

    Con sus fotografías asistimos permanentemente a una constante translación, en el sentido físico y también en el sentido formal y técnico, un viaje continuo en el que las imágenes recorren diferentes ámbitos sociales y geográficos. Somos transportados a una perpetua reflexión y diálogo entre la percepción humana y el medio que nos rodea, inscribiéndose en una corriente artística que históricamente se tiene centrado en la edificación de una conciencia del diálogo entre el hombre y el mundo, un mundo a medio camino entre lo “natural”, lo “social” y lo “íntimo” o personal. En la obra de Manuel Ángel, como en cualquier obra que implica relación del “yo” con el “otro”, se manifiesta el cambio, el afecto, la dualidad, creando así una identificación del artista con el medio que quiere mostrar.

    La fotografía de Manuel Ángel posee unos criterios claros y coherentes, que nos permiten entender e interpretar el conjunto de sus imágenes no sólo en su unicidad, si no también como parte de un argumento, de una reflexión que quiere mostrar su visión desde su subjetividad, pero también desde una profunda comprensión del sentido de la fotografía –y de la vida- en nuestro presente. Los núcleos principales de la obra de Manuel Ángel son los géneros clásicos que se encuentran en las raíces de la historia del arte: el retrato, el paisaje, la fotografía arquitectónica –tanto de interior como de exterior, las escenas urbanas y la representación del cuerpo como plataforma de comunicación plástica. Esta propuesta temática no hace más que poner en evidencia, y en valor, la identidad conseguida del medio fotográfico, dado que al conformarse como géneros clásicos, reafirma la intensa autonomía de un nuevo medio fotográfico, tras 150 años de fructífero recorrido en busca del sentido propio como medio de creación. El artista es así un eslabón, consciente y lúcido, inmerso en la construcción del discurso estético de la fotografía moderna.

    Es necesario tener en cuenta que a principios de los años ochenta surge una nueva actitud hacia la fotografía, que centra su interés más en su uso para finalidades conceptuales que en las puras intenciones estéticas o documentales, características de sus predecesores, consolidándose de este modo una transformación total en la forma de entender el medio, que tendrá como consecuencia una diversidad y una libertad de enfoque absolutas, aspecto del que la obra de Manuel Ángel es un excelente ejemplo, no porque se interese por desarrollar una fotografía de tesis o marcadamente experimental, si no porque la pureza y el clasicismo de sus imágenes son hijos de una libertad que no se podría entender sin los pasos seguidos por la fotografía en las últimas décadas.

    Su obra incluye formulaciones esteticistas y narrativas, documentales y sociales, inmersas en esa auténtica revolución estética que terminó por conformar la definitiva autonomía del medio fotográfico, liberado por completo de cualquier lastre de dependencia de lo pictórico, incluso llegando a ocupar el lugar que tradicionalmente estaba reservado para la pintura. Las fotografías conforman una auténtica y peculiar cartografía del mundo que rodea a Manuel Ángel –de lo íntimo a lo social, pasando por lo geográfico-, de forma que mantiene en sus obras una tensión entre los temas representados y el lenguaje artístico utilizado. Ese mundo ambiguo, alusivo e irónico aparece en buena parte de las obras.

    Naturalmente, la obra de nuestro fotógrafo abarca los principales temas de interés de los creadores: la identidad, el rostro, la naturaleza, la relación con el medio arquitectónico, o la cultura de lo cotidiano, con una marcada variedad formal, que se configura como un auténtico caleidoscopio de la modernidad, coincidiendo en los intereses temáticos y formales con auténticos clásicos como Ansel Adams o
    H.C.Bresson. Por ejemplo los lugares captados en sus paisajes, como los del fotógrafo norteamericano, son incorporados, gozados en un impulso constante que al mismo tiempo los perpetúa y eterniza.

    En su obra aparecen muchas de las preocupaciones del momento desde la voluntad de captación cronística de la realidad por medio de imágenes directas e impactantes, hasta la intensa reflexión sobre el ser humano.

    La obra de Manuel Ángel es, por lo tanto, una indagación en el substrato cultural y social de nuestro tiempo, una indagación en la que la mirada es el fundamento que posibilita una cadena de sugerencias y reflexiones de un evidente lirismo.

    El fotógrafo ofrece una serie de visiones de su entorno que se alejan rotundamente de cualquier complacencia y de cualquier retórica. No hay sombra en ellas de la búsqueda de un refugio espiritual, pero sí se percibe una acentuada preocupación por el análisis de factores que sirvan para entender el sentido profundo de la vida, llevando a cabo una reflexión sobre la relación con el medio más inmediato –natural y social- y por tanto sus obras expresan un interés por captar en qué medida este medio influye en las concreciones artísticas.

    Un ejemplo notable de su actitud son la serie de retratos del fotógrafo. El retrato tenía hasta hace muy poco tiempo una función nítidamente definida, ligada al consumo, como “representación” del poder político, como “reconocimiento” de la posición social del retratado; esto es, vinculada a una función utilitaria, que poco a poco fue desplazando su uso hacia lo privado, especialmente desde que la burguesía comienza su hegemonía como clase social y sobre todo desde la invención y generalización de la fotografía, a mediados del siglo XIX.

    Evidentemente, un acercamiento actual al género –como el que nos ofrece Manuel Ángel- manifiesta el enorme cambio en su función, que, si por un lado nos sitúa en el ámbito de la autonomía del retrato como objeto artístico, mantiene, asimismo, su sentido, su capacidad de comunicación como memoria visible de una persona concreta, como testimonio de nuestra presencia, de la huella en la tierra de los seres humanos, que es lo que nos emociona cuando nos situamos ante muchas representaciones del rostro humano a lo largo de la historia, como nos puede suceder con los rostros funerarios romano-egipcios de El Fayum; los retratos del mejicano Humberto Bustos –del siglo XIX-; de un autorretrato de Durero o de Rembrandt, porque en todos ellos está la presencia de nuestra condición, la tensión entre la caducidad y la memoria, entre la manifestación de lo efímero y la voluntad de permanencia.

    Centrándonos ya en la obra de nuestro fotógrafo, observamos que aunque nos sitúa en el plano técnico de la modernidad más absoluta, también se percibe esa continuidad, la evidencia de que la representación del rostro se inscribe en el rastro de una larga tradición con sorprendente fidelidad a la misma, como si el canon retratístico renacentista se perpetuase.

    Pero partiendo de esa tradición asistimos en la obra de Manu Ángel a profundizaciones, a intensificaciones de la percepción, que son claramente contemporáneas. Las miradas son muy diversas, pero en el fondo, estas permanecen –y esa es una de las grandes virtudes de la obra de nuestro fotógrafo-, como si la cara se quedase paralizada, dotada de un aura de verdad profunda, por mucha distorsión e ironía que le añadamos a la representación. A destacar la capacidad de sugestión con la que el fotógrafo capta la mirada.

    Otra vertiente de enorme calidad de su obra es el paisaje, que en no pocas ocasiones adopta una sintaxis formal de la tradición del romanticismo nórdico –ese paisaje de dominante horizontalidad en la que destaca la vertical de un único árbol y una diminuta silueta humana-. Es entonces cuando los paisajes se vuelven una forma de autoconocimiento, de traducción, de reflexión sobre el mundo, como una meditación sobre la condición humana desde el punto de vista individual, particular y, al mismo tiempo se configura como una búsqueda de un sentido del espacio, revelándose la obra como un lugar, un sujeto y un punto de vista.

    “El tema de la obra es la toma de conciencia de sí misma”, la frase de Paul Valéry que yo tomo de Vila-Matas, bien puede resumir el conjunto de la obra de Manuel Ángel pero creo que también compendia su actitud vital. Para Manuel Ángel la búsqueda de la imagen exacta, verdadera es una actitud de búsqueda que se asemeja mucho a la lucha por conseguir la palabra exacta para algunos poetas, que convierten la búsqueda de palabras en un eterno palimpsesto, un constante escribir y reescribir. La imagen del palimpsesto me resulta iluminadora al aplicarla al mundo fotográfico que en la era digital se convierte en un constante fijar y borrar y de nuevo fijar, en un ejercicio de permanente pesquisa. Al final en estas imágenes, llenas de referencias estéticas y de un rigor formal que tiene en el encuadre su fundamento, está la experiencia personal que permanece inmovilizada, eternizada y en la que percibimos la sombra de la vida agarrando ese minúsculo mapa que llegamos a conocer, que es nuestra traxectoria vital, que es nuestra experiencia, nuestro suave aletear, nuestro polvo que es definitivamente lo que todos somos. Mas sobre todas estas imágenes permanece inmóvil y se transmite una lucidez que quema, y las fotografías parecen un paisaje de tiza tras la lluvia, imágenes congeladas que permanecerán mientras dure viva nuestra memoria.

    Carlos L. Bernárdez

  • english +

    A chalk landscape behind the rain

    I find it quite hard to separate Manuel Ángel's work from his lively personality, something which I don't intend or wish to do. I could by no means refer to the artist's work without thinking of the man - a specific human being who watches, feels and reveals a vital attitude of intense curiosity about everything surrounding him - and he observes/watches it with the intelligence of someone who doesn't want to lose any detail of the world he is immersed in.

    Through his photographs we are always witnesses to a constant movement, both in the physical, formal and technical senses, a never-ending journey where the images travel through different social and geographical fields. We are being taken to some perpetual reflection and dialogue between the human perception and the environment surrounding us, being registered into an artistic stream which has been historically focussed in building a consciousness of dialogue between the man and the world, a world which is half-way among the “natural”, the “social” and the “private” or personal. In Manuel Ángel's artwork - as in any other work which may imply a relationship between “myself” and “the other” - change, affection and duality are expressed, thus creating an identification of the artist with the environment he wants to show.

    Manuel Ángel's photography possesses clear and coherent features, which allow us understand and interpret their array of images not only as a unique, but also as part of an argument, of a reflection which wants to show us its vision from his subjectivity and also from a deep understanding of the meaning of photography – and life –at present. The main nuclei of Manuel Ángel's artwork are the classic genres which can be found in the roots of the history of art: portrait, landscape, architectural photography – both indoors and outdoors – urban scenes and the illustration of the body as the launchpad of art communication. This thematic proposal just makes clear and values the identity obtained from the photographic means, since by being defined as classic genres, the intense autonomy of a new photographic means is restated, after 150 years of fruitful trajectory in search of its own essence as a means of creation. The artist is thus a link – both conscious and perceptive – immersed in the construction of the aesthetic discourse of modern photography.

    It is necessary to take into account the fact that in the early 80s a new attitude towards photography arises, focussing its interest more in its use as conceptual purposes than in pure aesthetic or documentary objectives which had been characteristic of their predecessors. This way an absolute transformation in the way of understanding the environment is cemented and it will have as a consequence both a total diversity and freedom of focus. And it is here that Manuel Ángel's artwork is an excellent example– not because he may be interested in developing thesis photography or remarkably experimental photography but – due to the fact that the purity and classicism of his images are children of a freedom one could not understand without the steps followed by photography as an art throughout the last decades.

    His artwork includes aesthetic and narrative, documentary and social assertions which are immersed in this authentic aesthetic revolution which ended up by shaping up the definite autonomy of the photographic means, absolutely freed from any burden of pictorial dependence, even reaching the place traditionally reserved to painting. The photographs constitute an authentic and distinctive cartography of the world surrounding Manuel Ángel – from the intimate to the social, through the geographical – in a way that he keeps in his work a tension between the topics being symbolized and the artistic language used. That ambiguous, alluded and ironic world is shown in a big deal in his pieces of art.

    Obviously, our photographer's work embraces the main interest topics of the creators: identity, countenance, nature, the relationship with the architectural environment, or the everyday culture, with a marked formal variety, which is shaped as an authentic kaleidoscope of modernity, agreeing with the thematic and formal interests of authentic classics such as Ansel Adams or Cartier-Bresson. We can take as an example the places grasped in Manuel Ángel's landscapes which, like the NorthAmerican photographer, are built-in, enjoyed in a constant impulse which perpetuates and immortalizes them.
    In his work there are many of the contemporary worries, from the will of capturing the reality as in a chronicle through direct and shocking images to the intense reflection about the human being.

    Manuel Ángel's artwork is, therefore, an inquiry into the cultural and social substratum of our times, an inquiry where the glance is the basis which makes possible a suggestions and reflections chain full of an evident lyricism.

    The photographer offers a series of insights about his social environment which are decisively far away from any complacency and any rhetoric. There is not a hint in it of the search for a spiritual shelter, but one can perceive an emphasized concern about the analysis of those features which help understand the deep meaning of life, by carrying out a reflection about the relationship with the most immediate environment - both natural and social – and therefore his works express an interest in catching to what extent this environment has an influence on the artistic accomplishment.

    A significant example of his attitude is the series of portraits by the photographer. The portrait has had until very recently a sharply defined role, linked to consumerism, as an “illustration” of the political power, as an “acknowledgement” of the social status of the person being portrait. That is to say, it has been linked to a practical role, which has gradually displaced its use towards the private, especially since the gentry started their hegemony as a social class and moreover since the invention and generalization of photography in the mid-19th century.

    Obviously, a present approach to the genre – as it is the one Manuel Ángel offers us – shows the great change in its role, which on the one hand places us in the field of the autonomy of the portrait as an artistic object and on the other hand it keeps its sense, its ability to communicate as a visible memory of a specific person, as a testimony of our presence, of the trace on the ground of human beings, which is what moves us when we are facing many representations of the human countenance throughout history, as it can happen with the Roman-Egyptian funeral countenances at El Fayum; the 19th century portraits by the Mexican Humberto Bustos, a portrait by Durero or Rembrandt, because in all of them there is the presence of our status, the tension between the expiration date and the memory, between the display of the ephemeral and the will of permanence.

    Focussing on our photographer's work, we can observe that despite the fact that he locates us on the technical close-up of the most absolute modernity, we can also appreciate that continuity, the evidence that the representation of the countenance is registered in the trace of a long tradition with a shocking fidelity to it, as if the portraitist Renaissance canon was being sustained.

    Yet, if we start from that tradition we can be witnesses in Manuel Ángel's artwork to clearly contemporary in-depths, strengthenings of perception. The looks are very diverse, but deep down they remain – and this is one of the great virtues of our photographer's work – as if the face stayed standstill, provided with an aura of deep truth, despite the big amount of distortion and irony we add to the illustration.
    It is worth highlighting the ability to persuade with which the photographer captures the looks.

    Another aspect of great quality in his work is the landscape, which in not few occasions adopts a formal syntax of the romantic Scandinavian tradition – that prevailing horizontal landscape where it is emphasized the vertical line of an only tree and a tiny human silhouette. It is then when the landscapes become a self-knowledge way, a translation way of reflection about the world, like a meditation about the human condition in search for a sense of space, the artwork being revealed as a place, an individual and a point of view.

    “The topic of the artwork is its being aware of itself”, this sentence by Paul Valéry, which I take from Vila-Matas, can sum up well the assembly of Manuel Ángel's artwork. I think it even abridges his lively attitude. The search of the exact, true image is for him an attitude of searching which is much likely to the fight to get the exact word for some poets, who turn the search for words into an eternal palimpsest, a constant writing and rewriting. The image of a palimpsest becomes enlightening when applying it to the photographic world which in the digital era becomes a constant fixing and erasing and fixing back, a permanent inquiry. At the end of these images - full of aesthetic references and a formal rigour which has its basis in the framing – is the personal experience which stays fixed, eternal and where we can perceive the shadow of life grabbing that tiny map which we get to know…our vital path, our experience, our soft flapping, our dust which is definitely what we all are. However, over all those images it is a burning perceptiveness the one which is being fixed and transmitted, and the photographs resemble a chalk landscape behind the rain, frozen images which will stay as long as our memory is kept alive.

    Carlos L. Bernárdez

    translated by Patricia Parada Gandos

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